A principios del siglo XX, en el que se encontraba muy activa la presencia política del Anarquismo y el socialismo, y mientras se fundaban la mayoría de los clubes argentinos (1900 a 1910), diarios como La Vanguardia (Socialista), y La Protesta (Anarquista), expresaron sus críticas hacia el fútbol. En tanto divertimento el fútbol alienaba y apartaba a las masas de la lucha social, por ende de la revolución. Era un entretenimiento burgués del imperialismo para desviar a la juventud de la energía revolucionaria.
Observando el devenir las bases obreras ignoraron la prédica, aunque el club Argentinos Juniors, fundado por socialistas se denominó Mártires de Chicago, en homenaje al mundo obrero. Muchos años después fue el intelectual Juan José Sebrelli que publicó, La Era del Fútbol (1981), escrito tras el Mundial de 1978 y al calor de la post-dictadura, parafraseó a Karl Marx y expresó que «el fútbol era el opio de los pueblos». Sin exagerar posturas observemos que sucedió mientras estamos atendiendo la victoria sufrida contra Cabo Verde, las citas hechas frases de Conferencia de Prensa de Gustavo Alfaro, el episodio Antonella Rocuzzo, Sofía Martínez y Lio Messi y las banderas que cuelgan de los balcones, y las banderitas en los autos que pululan por las calles cada cuatro años.
1. El desembarco de Diego Santilli como Jefe de Gabinete
El 30 de junio, en pleno desarrollo del torneo, Javier Milei le tomó juramento a Diego Santilli como nuevo Jefe de Gabinete, increíblemente estaba Manuel Adorni, el último jefe de Gabinete quien tuvo que renunciar por no retardar la presentación de las declaraciones juradas y no poder explicar su patrimonio. Todo esto tras ser defendido y sostenido en el cargo durante 120 días por un sector importante del gabinete y por los hermanos Milei. En este movimiento se consolida políticamente la alianza estructural del oficialismo con el sector del PRO. El ingreso de Santilli busca dotar al Gobierno de un perfil con mayor «rodaje en la gestión» y aceitar la relación con gobernadores y el Congreso de cara al armado electoral, cerrando la etapa de mayor aislamiento político.
2. Ofensiva en el Poder Judicial: El plan para nombrar 300 jueces y fiscales
El Ministerio de Justicia activó un plan de fondo para limitar los mandatos de los jefes de fiscales y avanzar con celeridad en la cobertura de unas 300 vacantes clave en los tribunales federales. De esta manera el Gobierno busca rediseñar el mapa de la Justicia federal sin necesidad de ampliar la Corte Suprema (alternativa que Milei descartó a fines de junio). Es una jugada estratégica de mediano plazo que reconfigura el poder judicial mientras la opinión pública mira los partidos del Mundial 2026.
3. Agenda de reformas políticas: El fin de las PASO en el horizonte
Se aceleraron las negociaciones con mandatarios provinciales para impulsar un paquete de leyes que incluye la eliminación de las elecciones PASO (Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) para optimizar el camino a la reelección. Con el argumento del ahorro fiscal y la simplificación del calendario electoral, el oficialismo intenta reescribir las reglas del juego de la competencia política de cara a los próximos turnos electorales.En el que parece tomar importancia en este juego las colectoras.
4. LA GRIETA DEL MERCADO LABORAL: EMPLEO PRECARIZADO VS. SECTORES CONCENTRADOS
El verdadero drama que ocurre «por abajo» de la euforia futbolera es el cambio de composición del empleo. No hay un salto masivo en el desempleo bruto, pero se destruyen puestos en el empleo privado formal (los mejores pagos) y son reemplazados por ocupaciones informales o precarizadas de ingresos notablemente menores. Reportes e indicadores de fines de junio consolidaron la paradoja de la «economía a dos velocidades». Mientras los sectores extractivos traccionan divisas, el comercio, la industria y la construcción siguen golpeados.
No podemos alegar que la economía no crece, sino que crece la relacionada a la energía, (la economía cordillerana, ejemplo Vaca Muerta, la minería en San Juan), esa tracciona dólares, pero no la economía industrial, de producción, que también es generadora de empleo y de comercio interno.
5. El boleto invisible: Los aumentos desde el 11 de junio
El inicio del torneo coincidió temporalmente con la aplicación de las segundas vueltas de aumentos programadas y el esquema de indexación basado en el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
En cuanto al Ferrocarril la Secretaría de Transporte de la Nación aplicó una suba del 8,6% que impactó directamente a las líneas interurbanas del AMBA (como el Tren Roca, Mitre, Sarmiento, San Martín y Belgrano).
Los nuevos valores (con SUBE registrada):
- El boleto mínimo (Primera Sección) saltó de $350 a $380.
- Quienes abonan en efectivo o viajan sin tarjeta nominalizada pasaron a pagar una tarifa plana penalizada de $1.400 por viaje.
Finalmente en el aumento de colectivos, existió una actualización del 4,3% el 1° de julio y de esta manera el boleto mínimo provincial para el tramo más corto (0 a 3 km) rompió la barrera de los cuatro dígitos, pasando de $1015,61 a $1063,98. Por su parte el pasaje de Subte escaló de $1558 a $1621 (para quienes no tienen la tarjeta registrada, el valor se disparó a $2541,10 por un solo viaje).
Mientras las pasiones se delegan en la cancha, y estamos entregados al entretenimiento mundialista el verdadero partido de la realidad argentina se juega en el Boletín Oficial y en el diseño de un país donde la macroeconomía se blinda, las reglas del juego político se cambian y el bolsillo de a pie se precariza en silencio. ¿Nos distraen, nos queremos ver como sociedad?, es una buena pregunta. Mientras la pelota rueda entre Estados Unidos, México y Canadá, en el país pasan cosas que merecen ser contadas.





