EL DÍA QUE ROSARIO DEFENDIÓ LA SOBERANÍA Y FRENÓ A LA FLOTA FRANCESA

por | Jul 24, 2026

EL IMPErio tras los ríos de la confederación

El 24 de julio de 1840, las aguas del río Paraná frente a las barrancas de la Villa del Rosario se convirtieron en el escenario de un vertiginoso combate naval en el marco del bloqueo francés al Río de la Plata. Una escuadra francesa y con unitarios realizaron un ataque directo y desembarcar, los franceses por motivos comerciales y los generales nativos, como Juan Lavalle por motivos políticos terminar con el segundo gobierno de Rosas. Las embarcaciones bombardearon una modesta Rosario de casas bajas y de estructura de adobe.

La Confederación Argentina, fue la forma legal que tomó el territorio, no exactamente la Argentina actual, gobernada por Juan Manuel de Rosas, con un grupo de provincias que se unían mediante pactos existentes, como el Pacto Federal de 1831, sin embargo el país no estaba organizado constitucionalmente. La década del 20´se había cerrrado con la disputa de unitarios y federales que estaba vigente. De esta manera se constuyó una oposición dura al gobierno rosista. La Sociedad Popular Restauradora, organización dirigida por Encarnación Ezcurra, (mujer de Juan Manuel de Rosas) formó un barzo armado para defender al Restaurador, denominado la Mazorca.

Fue así que en 1835 Rosas asumió con la Suma del Poder Público y la Legislatura bonaerense le entregó las Facultades Extraordinarias, un poder sin límites para actuar en momentos extraordinarios, recordemos que los unitarios habían fusilado mediante un golpe militar al gobernador electo Manuel Dorrego en 1828, y en 1835 en Córdoba, camino a Buenos Aires, una partida asesinó a Juan Facundo Quiroga.

De esta manera el contexto era de inestabilidad y violencia política, y algunos opositores aprovecharon el bloque francés, para desestabilizar a Rosas, que lejos de esto, gobernaría hasta febrero de 1852.

AMBICIONES EUROPEAS Y TENSIÓN DIPLOMÁTICA

Hacia 1838, Francia contaba con un rey de ambiciones imperialistas, que soñaba con ser el “nuevo” Napoleón Bonaparte, Luis Felipe de Orleans, rey que había derrocado al Borbón Carlos X. En la década del 20 y 30´en Europa se produjeron revoluciones de tono liberal, el pueblo y los sectores burgueses reclamaban por libertades públicas, políticas, de prensa contra la aristocracia y las monarquías borbónicas y Francia no fue la excepción. Luis Felipe I, el conde de Valois, derrocó a Carlos X y gobernó de 1830 a 1848, haciéndose llamar «Rey de los franceses», fue el último rey, porque en 1848 triunfó por sufragio universal, Luis Napoleón Bonaparte, que luego se declaró emperador, este último era el primo de Napoleón Bonaparte.

Retomando Luis Felipe I, tenía serias ambiciones imperialistas, y en la Conferedación Argentina, el mando férreo era de Juan Manuel de Rosas, es así que dos franceses residentes en Buenos Aires se negaron a realizar el servicio militar, y el brigadier los acusó de espionaje. Los galos terminaron presos, y fueron desoídos los reclamos diplomáticos de Francia, para

Además, Rosas intentaba un sistema económico proteccionista, perjudicando el comercio de Francia e Inglaterra. La medida específica fue la Ley de Aduanas que había sido establecida en 1835, pedida por el interior de la Confederación, gravaba aquellos productos que provenían del exterior y que podían ser producidos en el país, esto perjudicó seriamente a ingleses y franceses, cuyos diplomáticos y comerciantes buscaron desde la Revolución de Mayo en adelante y tras la apertura del puerto de Buenos Aires colocar sus productos.

Cuenta el historiador revisionista Adolfo Saldías (1849-1914), el primero que rompió la narrativa de la historia liberal de Bartolomé Mitre y Vicente Fidel López, «El bloqueo de las costas de Buenos Aires y la intervención armada de los agentes franceses en los asuntos internos de la Confederación constituyeron un atropello injustificado a la soberanía de una nación independiente. Las pretensiones del jefe de la escuadra francesa no buscaban el amparo de los derechos de sus nacionales, sino la imposición del poder naval sobre un gobierno que no aceptaba someterse al arbitrio extranjero».

De esta manera el rey francés aprovechó un conflicto diplomático para presionar a la Confederación en términos políticos y comerciales y sus barcos bloquearon el puerto de Buenos Aires, impidiendo todo tipo de comercio. Juan Manuel de Rosas comprendió que no era sólo un asunto de «enojo diplomático» y así lo interpreta el propio Saldías, «Rosas comprendió desde el primer momento que la cuestión no era solo un diferendo diplomático con la Francia, sino un pleito supremo de soberanía nacional», se sintió avasallado por las potencias europeas, agrega el historiador.

BOMBARDEO SOBRE ROSARIO Y EL CORAJE EN LAS BARRANCAS

Frente a la amenaza inminente, la defensa del puerto rosarino quedó bajo el mando estratégico del general Ángel Pacheco, quien organizó a toda prisa las tropas de la Confederación y apostó baterías costeras en el borde de las barrancas. Al aproximarse la flota invasora, se desató un intenso intercambio de artillería. Las embarcaciones galas, que eran 30 naves descargaron un fuego nutrido hacia la costa tomando como principal referencia visual la torre de la capilla parroquial —la actual Catedral de Rosario— por ser la construcción más elevada de la villa. El cañoneo provocó zozobra entre la población civil, que debió replegarse hacia el campo abierto mientras las milicias locales y los artilleros sostuvieron la posición desde la margen del río.

A pesar de la disparidad de fuego y la potencia de la flota extranjera, la resistencia que era modesta, estaba muy bien conducida por Pacheco logró un objetivo táctico fundamental: imposibilitar el desembarco enemigo en las playas de Rosario. El historiador local Ángel de los Dolores Carrasco, alias Eudoro Carrasco (1824-1881) reseña,

«La armada enemiga, compuesta de numerosas y bien armadas embarcaciones de guerra, no se limitó a cruzar por el canal, sino que abrió un nutridísimo fuego de cañón sobre las indefensas barrancas y el modesto caserío del Rosario, (…) Los artilleros y vecinos firmes en sus puestos contuvieron las pretensiones de los agresores, demostrando que si la villa carecía de grandes murallas, le sobraba coraje para defender su suelo.».

El relato de Carrasco es importante porque establece a los pobladores del lugar como parte de la defensa activa junto a soldados regulares en la defensa del puerto. Por otro lado. los partes militares de la jornada registraron algunas pérdidas entre los artilleros y tropas de infantería apostadas en la barranca (estimadas historiográficamente en unos pocos heridos y un par de muertos en la línea de batería), además de daños materiales menores en las estructuras cercanas a la costa.

PATRIA SÍ, COLONIA NO

En uno de los buques franceses se encontraba Juan Galo de Lavalle que días posteriores, intentó una invasión para derrocar a Rosas, el 5 de agosto de aquel año, Lavalle avanzó con su ejército denominado Libertador para dirigirse sobre Buenos Aires, pero al llegar a Mercedes tuvieron que enfrentarse y el general federal Pascual Echagüe, los venció en el Combate de Sauce Grande.

Finalmente Adolfo Saldías deja claro que el episodio no puede entenderse como una guerra civil o entre facciones; descalific el accionar de Lavalle, Lamadrid y soldados locales junto a las tropas francesas, «Los jefes que decían luchar por la libertad del país buscasen en las baionetas y en los cañones de una flota extranjera el medio de derrocar al gobierno de su patria«. Para el historiador la lucha civil que se arrastraba de finales de la década del 20´, se transformó en una agresión contra la Nación misma.

Como si fuese poco desde su exilio en Grand Bourg, el 10 de julio de 1839, el General José de San Martín escribió,

«Esta conducta es tanto más digna de admiración cuanto que la agresión de la Francia ha sido ejecutada con un atropello injustificable y sin antecedente en el derecho de gentes […] Que los argentinos sepan que la contienda en que se halla la patria es de una soberanía nacional, y que los injustos reclamos de las potencias europeas no tienen otro objeto que humillar a nuestra república y someterla a sus exigencias.»

Las palabras del gran Capitán dejan en claro no solo la simbología sino la materialidad del hecho, la defensa de la soberanía frente a la prepotencia extranjera, un claro conflicto entre la Confederación y las potencias extranjeras.

Compartí en Redes:

Noticias relacionadas

¿DONDE VOTO, Y CON CUÁL DNI?

POR ENTRE NOS. Consultá tu padrón electoral, solo completando con tu DNI, género y distrito, para este Ballotage 2023. Y averiguá con que DNI podés votar.

¿DONDE VOTO, Y CON CUÁL DNI?

POR ENTRE NOS. Consultá tu padrón electoral, solo completando con tu DNI, género y distrito, para este Ballotage 2023. Y averiguá con que DNI podés votar.

Seguinos en las redes