El análisis de los indicadores socioeconómicos clave elaborados por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) y el Banco Central do Brasil (BACEN) expone las prioridades, contextos y resultados contrastantes de ambas gestiones presidenciales. Los datos a continuación sirven para pensar e interpelarnos, porque 56 millones de brasileros y brasileras votaron a Flavio Bolsonaro, obteniendo el 47% de los votos, contra 45% de Lula Da Silva.
Recordemos que Jair Bolsonaro, (71 años), militar retirado que asumió la Presidencia de Brasil el 1 de enero de 2019, tuvo una deficiente gestión sanitaria en la pandemia, hoy se encuentra preso. Condenado a 27 años de prisión, por la Primera Sala del Supremo Tribunal de Brasil por haber cometido 5 delitos, entre ellos integrar una organización criminal que intentó un golpe de Estado en el 2023. Fue condenado el 11 de septiembre de 2025.
Se juzgó que el Presidente fue líder de una trama para planear un golpe de Estado que lo sostuviese en el poder tras la derrota en las elecciones 2022 frente al Partido de los Trabajadores (PT) liderado por Lula Da Silva.

Sorprende observando los datos a continuación que este último gobierno de Lula fue considerablemente mejor que el de Bolsonaro, y que su hijo Jair, aún no gobernó. Cuando se observa el promdeio anual del Crecimiento Económico el de Bolsonaro decrecio (1,43%) y durante la gestión de Lula creció un 2,5%, incluso el sector agrario fue un motor de este crecimiento, sector al sur de Brasil que le da la espalda al Partido de los Trabajadores. Si bien la Actividad Industrial en un período u otro resulta pareja, con un moderado dinamismo a favor de Lula, el líder del PT alacanza mínimos históricos de desempleo (5,1- 6,5%), aunque es alta la informalidad laboral.
| Indicador Socioeconómico | Gobierno de Jair Bolsonaro (2019–2022) | Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva |
| Fallecidos durante la Pandemia | Más de 700.000 fallecidos acumulados. La gestión sanitaria estuvo marcada por intensos debates políticos e investigaciones parlamentarias (CPI da Pandemia). | Sin impacto directo de la crisis pandémica (período post-pandemia). |
| Crecimiento Económico (PIB) | Promedio anual de ~1,43%. Contracción severa en 2020 (-3,3%) seguida de rebotes en 2021 (4,8%) y 2022 (3,0%). | Promedio anual superior a 2,5%. Crecimiento impulsado por el consumo de los hogares y el sector agropecuario (3,4% en 2024). |
| Actividad Industrial | Rendimiento volátil golpeado por cuellos de botella globales y costos energéticos durante la pandemia; recuperación lenta hacia el final de la gestión. | Moderado dinamismo industrial, condicionado por los elevados tipos de interés (Tasa Selic) aplicados por el Banco Central para frenar la inflación. |
| Desempleo | Entre 8% y 14%. Superó el 14% en el pico de la pandemia, descendiendo paulatinamente hacia el 8,5% al cierre de su mandato. | Entre 5,1% y 6,5%. Mínimos históricos del desempleo medido por el IBGE, aunque la informalidad laboral se mantiene elevada (entorno al 37-38%). |
| Inflación Acumulada | 26,93% acumulada. Fuerte impacto en el rubro alimentario con incrementos superiores al 44%-50%. | ~17,9% acumulada. Trayectoria de precios más moderada, con una inflación de alimentos estimada en un rango de 13%-17%. |
| Precios de la Canasta Básica | Subidas significativas en alimentos esenciales (carnes, aceites, granos) motivadas por factores climáticos y choques externos. | Desaceleración en el ritmo de incremento de la cesta básica, estabilizando el poder adquisitivo en consumo masivo. |
| Salario Medio en Dólares | ~200 USD – 240 USD. Salario mínimo nominal en dólares afectado por la depreciación del real frente al dólar (rango de 5,00 a 5,70 BRL/USD). | ~250 USD – 280 USD (Salario Mínimo) -700 USD (Ingreso promedio de la población ocupada, impulsado por incrementos reales e ingreso habitual medio). |
La inflación en la canasta básica se desaceleró durante este período, en cambio el aumento en productos esenciales caracterizó la gestión de Bolsonaro, aunque como atenuante, los commodities aceleraron su precio en pandemia. Por su parte los salarios en dólares crecieron durante este último gobierno de Lula, tanto el mínimo como los ingresos más altos. Pero como se preguntó hoy en su editorial Ari Lijalad, periodista de El Destape, ¿Y si gobernar bien ya no sirve?.
¿PORQUÉ SE VOTÓ A BOLSONARO?
Serán las iglesias evangélicas, las redes, los medios, una nueva creación de sentido que escinde, separa a parte de la población, de las consecuencias tanto positivas como negativas, de las medidas de un gobierno, con lo que finalmente se expresa en las urnas. ¿Qué factores operan sobre la conciencia de millones?.
A los datos económicos auspiciosos en la gestión de Lula, se suma que Flavio Bolsonaro plantó un eje de campaña que es una Amnistía a su padre, que como marcamos tiene una condena de 27 años, y si no la consigue Flavio declaró que indultaría a Jair. Medios como Folha u O´Globo expresan que, un sector importante del electorado vota por alineación ideológica más que por variables estrictamente macroeconómicas; además señalan que el apoyo al bolsonarismo responde a una fuerte agenda conservadora que defiende la «familia tradicional», la religión evangélica y la propiedad privada, sumado a una postura dura frente a la criminalidad y la flexibilización de la tenencia de armas de fuego.

Dentro del sector agrario, la figura de Bolsonaro es percibida como una «garantía de seguridad jurídica». Coberturas del Valor Econômico enfatizan que el agronegocio valora la política bolsonarista de cero tolerancias y combate frontal contra las invasiones de tierras por parte de movimientos sociales como el MST. Aunque con Lula el sector agropecuario logre cosechas récord y balances de exportación muy elevados, el temor histórico a la agenda de reforma agraria del PT y el fortalecimiento de regulaciones ambientales inclina al sector hacia el bolsonarismo.
Los sectores industriales y el mercado financiero critican con frecuencia la «visión estatista» del gasto público en las gestiones del PT. Informes en Estadão destacan que el empresariado teme el déficit fiscal, el aumento del gasto corriente y la intervención estatal en empresas estratégicas (como Petrobras). Durante el ciclo actual de Lula, el Banco Central brasileño mantuvo tasas de interés altas (Tasa Selic) para frenar la inflación, encareciendo el crédito para la inversión productiva e industrial
«Hay un patrón que se repite en América Latina desde el 2018, los oficialismos suelen perder, sucedió en Argentina, Chile , Colombia y Perú, inclusive el propio Jair Bolsonaro perdió en 2022″ dice el estudiante en Ciencia Política de la Universidad de Buenos Aires, Martín Belloti. En un dato no menor que aporta, a 11 días de la elección Meta desactivo las cuentas en que Lula Da Silva pagaba sus anuncios en Facebook e Instagram sin explicar bien el porque, en lo que representa una desigualdad previa a la elección teniendo en cuenta que las redes son un centro de disputa de sentido en términos políticos. (Puede verse el reel en su cuenta @politicaconmartin )
Algunos argumentos acerca de lo que sucedió el último domingo, que aunque de manera ajustada Bolsonaro Jr, se llevó una victoria; brasileros y brasileras definirán el próximo Domingo 25 de este mes quien será el próximo Presidente de Brasil, en una mano a mano entre Flavio Bolsonaro y Lula Da Silva, la ultraderecha a nivel continental juega una gran carta, Lula pese a la derrota se mostró optimista.




