Por estas horas se menciona una campaña del Estado Ruso, sucedida en el 2024 para influir en los medios argentinos y desacreditar al gobierno de Javier Milei. La investigación está basada en 76 documentos filtrados por el medio africano The Continent y analizados por un consorcio que incluye al medio inglés OpenDemocracy. Según estos registros entre junio y octubre de 2024 la red habría presupuestado 283 mil dólares para «inyectar» 250 artículos en más de 20 medios del país contra el gobierno de la Libertad Avanza y acerca de la posición Argentina sobre el conflicto ruso-ucraniano.
El oficialismo abordó el tema con una caza de brujas a periodistas (cuyos nombres no figuraban en los informes), y a medios, el principal beneficiado era un portal que hoy se lo busca y no está activo, Diario Con Vos, resulta raro que se publicaran notas en un portal periférico para influir en la audiencia. El gobierno además hizo de esto un discurso antisoviético, tendencia hoy en la ultraderecha.
Por su parte la Embajada Rusa en la Argentina expresó lo siguiente, desmarcándose del tema, «Nos vimos obligados a prestar atención a la reciente publicación de una serie de los materiales antirrusos en los sitios web argentinos. Los «investigadores» han reavivado una historia olvidada sobre una supuesta campaña de desinformación rusa, inflada artificialmente en junio de 2025″. Además agrega que el 23 de junio de 2025 habría realizado el mismo descargo.
En sintonía, el presidente con su violencia habitual publicó por las redes un mensaje netamente ofensivo contra los periodistas, «No odiamos lo suficiente a los periodistas», es el cierre de un tweet cargado de pedagogía del odio.
Sin desprestigiar el trabajo y la investigación de Santiago O´Donnel (Filtraleaks) que en una entrevista radial habló sobre el caso, ni confrontar contra documentos que nunca tuvimos acceso, nos permitimos en este artículo, marcar otro tipo de injerencias sucedidas que quedaron absolutamente naturalizadas, Y dar cuenta que existe desde hace tiempo y acelerado en pandemia (por el crecimiento de las Big Tech), un control de nuestros datos, y un ataque a la opinión pública de manera deliberada.
NADA ES PRIVADO
Brittany Kaiser en el documental que apareció en la plataforma Netflix “Nada es Privado” (2020) decía que el valor de la administración de información personal de los usuarios supero al valor que representan las petroleras. Pero ¿Quién es Brittany Kaiser? Ella fue una integrante fundamental en los ensayos de «Cambridge Analytica». La empresa estuvo acusada de ser pionera en la manipulación electoral más desvergonzada en los últimos años usando tecnología digital en base a las redes sociales.
En una cámara oculta realizada a Alexander Nix (Presidente de C.A.), este revela como participaron en mas de 200 campañas electorales en todo el mundo, en países como Nigeria, Kenia, la República Checa, India, Argentina. En nuestro país C.A. tuvo una intervención ensayistica produciendo una campaña sucia Anti-K, para manipular al electorado. Pero los casos que destrozaron a la consultora fueron: la intervención en la campaña por el BREXIT (situación que llevó al CEO de la consultora a comparecer ante el parlamento británico para dar explicaciones) y la que puso a Donald Trump como presidente de los EEUU . Como verán, todas campañas exitosas. La información es poder. Y donde hay poder, hay guitarra. Mucha guitarra.
Fue natural ver como las estructuras burocráticas de los Estados miraron por la ventana, como las nuevas tecnologías informáticas cambiaron con una vorágine inaudita, patrones culturales de socialización y comercialización a escala planetaria. Los Estados se quedaron distraídos atrás, y la concentración se dio de manera nada casual, como solo el capitalismo lo sabe hacer.

LA ADMINISTRACIÓN DE LOS CONTENIDOS
Hace ya tiempo Matías Escot nos comentó en la nota «EN LA MIRA: AMAZON, FACEBOOK, ALPHABET y APPLE» que los CEOs de estas compañías debieron rendir cuentas sobre sus actividades frente al Congreso Norteamericano. El motivo no solo giro en torno a la estructura de negocios y actividad monopólica sino también, sobre la administración del contenido en las redes en cuanto a los discursos de odio, la moderación de opiniones y palabras, la privacidad y la protección de datos. Salvo alguna excepción, los ceos no recibieron de parte de los legisladores ningún trato amistoso.
Existen muchas maneras para conocer los gustos de las personas, lo que hacen, donde están, donde les gustaría estar, las elecciones sexuales, políticas, deportivas; saber en tiempo real que página de una web está viendo, saber por dónde un usuario paso el cursor del mouse, saber hasta dónde y como hace scroll, etc. Y hasta cierto punto estas cosas ya parecen viejas y hasta las tomamos con naturalidad. Pero toda esta información que nosotros brindamos sin saber a empresas digitales, es comercializada a terceros. Se venden. Esa información se vende. Y generan rentabilidad, fortunas…
El caso ya conocido es cuando uno ve modelos de zapatillas en algún sitio web. Y después de eso, te aparecen miles de publicidades de zapatillas. ¿Qué pasó? Tu información (tu intención de comprar zapatillas) se vendió a terceros, es decir, a empresas que comercializan zapatillas, con información que nosotros dimos. ¿Dónde quedó nuestra privacidad en este caso? ¿Nosotros dimos nuestro permiso para que le cuenten a terceros lo que estamos necesitando?
Los casos nombrados hasta ahora, son una muestra de cómo la administración de los datos personales de millones de personas, se pueden usar para conocer, predecir e inducir conductas, y/o generar diversos sentimientos a través de plataformas digitales. es por ello que se intenta establecer ciertas pautas razonables para que nadie se vea vulnerado en sus derechos y que la democracia no sufra ataques, como se está haciendo en Europa y Estados Unidos.
Pudo haber existido una injerencia rusa para influir en un momento específico de acuerdo al informe, en 2024, y buscando incidir en temas determinados, pero ¿cuál es la injerencia que sufrimos a diario?, y ¿a qué campañas somos sometidos o procesos de ingeniería social, que condicionan nuestros gustos y hábitos, hasta a quienes votamos?. Valdría pensar la relevancia que adquirió el presidente argentino en las redes y su utilización de twitter a partir que lo compra el magnate Elon Musk, del cual Milei es admirador. ¿Habrá un algoritmo favorable para hacer que giren y se vean más los tweets de Milei?. Especulamos, no lo sabemos.
Podemos sumar a esta problemática las incidencias de la IA, pero ello será parte de otra columna, me pregunto si los indignados actuales que tratan sin una prueba fehaciente a periodistas de traidores a la patria, serán conscientes de lo que sometidos a diarios por las High Tech.





